Dante's Last Ice Cream

January 11, 2013

Hay varias posibles hipótesis…

Filed under: Ongoing — AGS @ 1:10 am

… de por qué los empleados de los bancos siguen llamando una y otra vez para vender sus tarjetas de crédito, carteras, promociones, y demás a pesar de que se les cuelga, se les ignora, se les insulta o amablemente se les dice que no hay interés.

¡Enumeremos algunas!

1) ¡No acabaron la primaria! Todavía tienen problema manejando eso del “Sí” vs. el “No”. Se confunden con los números de teléfono (¡8 son muchos números!) y por eso se equivocan y le llaman a una misma persona en repetidas ocasiones.

2) ¡Son androides o robots! Tienen voces humanas, pero realmente son programas que no tienen otra alternativa mas que repetir el mismo patrón aburrido una y otra vez. (Esto es muy posible: escuchen su tono de voz carente de inflexiones cuando llega la hora de recitar la promoción.) (¡Cuidado! ¡Si adquieren conciencia propia quizá empiecen a darnos información falsa para que la economía humana se colapse!)

3) ¡Están amenazados de muerte! ¡Les han secuestrado a algún miembro de su familia! Si no te dan la cantinela completita de por qué la promoción de HSBC es única y maravillosa (íntegra, todas las veces, no importa cuántas) entonces descubrirán el dedo meñique de un ser querido en el buzón.

4) ¡No tienen nada mejor que hacer! Son víctimas de guerra y/o personas discapacitadas que se sienten orgullosas de ser útiles a pesar de no poder desempeñar otros trabajos. Si no los escucho les estoy quitando la única oportunidad que tienen de proporcionarle un servicio útil a la sociedad. Además, realmente disfrutan llamándome cuatro veces seguidas a pesar de que los dejo esperando o les digo que “no, gracias” o les digo que han marcado a Nicaragua. (O sea ¡también son masoquistas!)

[Sí: me doy cuenta de que yo tampoco tengo nada mejor que hacer en este momento...]

5) ¡Darme a conocer la información que tienen es su Misión en la vida! Una noche fueron visitados por el arcángel patrono de las ventas a domicilio; él les encomendó que repartieran la palabra del capitalismo por todas las casas y que no desistieran. Los infieles son tercos, pero HAY que mostrarles el buen rumbo. Sufrir es parte de la tarea (después de todo, también alguna vez a Jesús lo consideraron una molestia incómoda a la que había que patear en…)

6) ¡Son un fraude! Son como un anuncio spam de internet o como el “príncipe nigeriano” que ha decidido heredarte su fortuna. (“¡Caray! Si tan sóooooolo tuvieras la gentileza de compartir conmigo tu información financiera yo podría hacerte llegar maravillas desde Oriente”) Tan pronto escuchas el mensaje completo se termina de descargar un virus ótico que te manipula subliminalmente y te obliga a gastar todo tu dinero so pretexto de abonar millas a tu cuenta de viajero frecuente.

7) ¡Son unos idiotas!

8) ¡Son agentes encubiertos del gobierno brasileño! ¡Malditos cariocas! Saben que su boom económico fue temporal y que México otra vez está creciendo más rápido. Por eso contrataron a un ejército de “ejecutivos” (burócratas) para desquiciarnos a todos y hacernos perder tiempo, dinero y productividad. (La alternativa es que sean agentes iraníes que se equivocaron de país.)

9) ¡Tienen una condición patológica! Son como los violadores que argumentan que, a pesar de que la dama les decía que no y que no y que no, ellos lo interpretaron como que se estaba haciendo la difícil pero que, encubiertamente, deseaba que ellos tomaran el control. ¡Es un juego de seducción! Cuando yo le deletreo en voz alta que “no, cállese por favor, ya le dije que no vuelva a llamar, ya tengo tarjeta y no me interesa tener otra”, él inmediatamente escucha: “oh, sí, persona maravillosa, varonil vendedor del mes: disfruto tanto tu llamada que, para prolongarla, debo recurrir a este complicado ardid en el que simulo no estar interesado: ¡por favor insiste y dime más! ¡más! ¡más!”).

10) ¡Hubo una irrupción en el espacio/tiempo! Realmente sólo hubo una persona de un banco que te habló una vez hace cinco años, pero en este momento estás atrapado en un loop infinito en el que periódicamente vuelves a recibir la misma llamada que colgaste. (¡Es como la película Groundhog Day!) El problema esencial es que: A) si sigues colgando no dejará de haber llamadas NUNCA pero B) si decides hacer caso y escuchar la llamada completa entonces se creará la paradoja de que esa llamada original ya no es la llamada original. Probablemente desaparecerás del universo PARA SIEMPRE. Pero quizá será mejor que seguir aguantando llamadas de bancos y partidos políticos…

May 16, 2010

Por qué odio “Baldo”

Filed under: Comics,Ongoing,Rant — AGS @ 5:01 pm

Se lo ganaron. Los dos chicanos que son autores de la más popular tira cómica de chicanos llevan años sintiéndose superiores porque “educan” y acercan al pueblo estadounidense a la cultura hispanoamericana. Bueno, pues esta será mi manera (en constante ampliación) de decirles que son un de par de mamones ignorantes sin gracia.

ScreenHunter_02 May. 16 11.55

Claro: cuando mi automóvil tenga rabia, no dudaré en decirle a mi acompañante que “mi coche está incendiado”. Irá seguido de un “yo quiero Taco Bell” y “mi casa is su casa”.

ScreenHunter_01 Jun. 12 08.12

!Ah pero por supuesto! Los chicanos que están viendo el mundial en este preciso momento piensan que los padres fundadores se vestían como Viruta y Capulina y que gritaban como el Che. ¡Y claro! TODOS los latinos se identifican con un “¡Viva la revolución!” ¿Qué no es lo que hacemos todo el día? ¿Ponernos colores extravagantes, sonar unas maracas, ser ruidosos y violar la ley?

baldo

Obvio. ¿No ven lo clara y fielmente que se representa en esta tira la permanencia de la cultura mexicana en Estados Unidos? Sus chistes de vida “latina” son bien originales y no tienen NADA qué ver con los de otros comics. Hombre: no es como si Baldo fuera un güey con preocupaciones banales de chico suburbano como las de Jeremy (el chavo güero que aparece arriba, el de Zits). ¡Véanlo! ¡Es tan mexicano! ¡Come “mermelada de jalapeño”! ¡Yummie!

April 1, 2010

Dueto de titanes

Filed under: Ongoing,Reseña — AGS @ 7:15 am

Esta es una reseña que en teoría debería ir en “Caritas” con las otras. Sin embargo veo que nadie comenta esa página. Deduzco que no todos la están viendo y que debo canalizar las reseñas desde aquí, al menos inicialmente.

Para esta ocasión se han empezado a agregar muestras

¿El asunto en cuestión? La fenomenal aunque un tanto desairada aparición de Chick Corea y Gary Burton en el Teatro de la Ciudad el lunes 29 de marzo pasado.

El jazz llega al Helado de Dante: se había tardado.

¿Por qué fenomenal? Bueno, cuando dos leyendas del jazz contemporáneo siguen tocando y componiendo juntos de la misma forma después de casi cuarenta años, incluyen tu ciudad en un tour de corta duración y no cobran demasiado por presentarse no queda más que agradecer a “alguien en lugares altos”.

Chick Corea: tecladista avant-garde de los años sesenta y setenta, pilar del estilo “jazz-fusion”, fundador de Return to Forever,  (re)introductor de ritmos latinoamericanos al jazz, pianista versátil. La edad se le está notando no en un mal sentido -ha perdido sólo un poco de agilidad física -, sino en un creciente interés por explorar y recomponer la música de sus probables ídolos de infancia: jazzistas, y sobre todo pianistas, de los años cuarenta y cincuenta.

¿Quién diría que uno de los músicos más iconoclastas de joven terminaría promoviendo tanto cuestiones “añejas” de viejo? La edad y sus efectos…

Ustedes también sonreirían si pudieran salir en pijama al escenario y aun así les aplaudieran.

Ustedes también sonreirían si pudieran salir en pijama al escenario y aun así les aplaudieran.

Por añejo no quiero decir conservador. En esta ocasión, además de cosas propias de ayer y hoy, Corea presentó sus arreglos o inspiraciones de piezas de Bill Evans, Bud Powell, Art Tatum y Thelonius Monk (entre otros). Aunque no puede igualar ni imitar la técnica particular de cada uno de estos  “mentores” (¿quién podría?), lo que impresiona es que comprende y evoca el estilo de cada uno de ellos convincentemente (y a la vez que mantiene un estilo propio). Chick Corea quizá no apantalle inmediatamente pero tiene un control absoluto de todos los lenguajes del jazz y una capacidad inigualable para saltar de un estilo de improvisación a otro sin el mayor esfuerzo.

Gary Burton: el mejor vibrafonista de su generación y el más importante desde Lionel Hampton. Un virtuoso absoluto e innovador técnico, con completo dominio de las capacidades armónicas y sonoras de su instrumento. Un deleite que dejaría a cualquiera boquiabierto dada la calidad y presteza de la interpretación resultante.

Técnica infalible, aunque tenemos que estar conscientes de que el arte de usar cuatro baquetas no se origina en Indiana y que los marimbistas mexicanos lo practicaron mucho antes.

Técnica infalible, aunque tenemos que estar conscientes de que el arte de usar cuatro baquetas no se origina en Indiana y que los marimbistas mexicanos lo practicaron mucho antes.

El dueto: una acertada combinación de instrumentos; una propuesta orquestal mínima pero eficiente, redonda, satisfactoria en sus propios términos; un entendimiento experimentado entre dos personalidades y técnicas contrastantes; un aire refinado y sofisticado; un mood buena vibra (¿por el vibráfono? :P ); una presentación carismática, poco elitista en actitud (aunque no en contenido); una improvisación audaz de ambos lados, perfectamente equilibrada; una naturalidad de ejecución envidiable; una escuela de jazz “de cámara” académico (pero bien cimentado en tradición “popular”) que lamentablemente no existe ni existirá en México por años todavía.

Cuando los gringos defiendan que el jazz es su música clásica harán bien en citar a este par.

Tocando teclas en equipo (:P)

Tocando teclas en equipo (:P)

¿Entonces por qué desairado? Bueno, por dos razones. Una vino desde los músicos: obviamente llevaban un rato sin tocar varias de las piezas y literalmente “improvisaron la improvisación” de varias cosas en un escenario no demasiado importante. (Corea mismo lamentó el hecho de que “practicaba”.) La memoria les falló un poco y las partituras impresas no ayudaron. (Es hora de darle un buen uso al Kindle, señores.) Y la cosa empezó floja: no embonaron perfectamente ni hicieron verdadera música sino hasta la segunda parte, cuando se metieron de lleno a su mundo y nos mandaron a volar como auditorio.

En efecto, la otra razón fueron los espectadores. Dieron muy mala recepción en verdad. Parece como si el público mexicano no está casi nunca a gusto con música de más de cinco minutos que no puede tararear o con la que no puede dar palmadas sencillas. El jazz es un experimento vivo, que se moldea presencialmente, y no se puede esperar mucho de un lado si los otros no aportan por igual. Voy a tener que dar unas clases de cuándo aplaudir y cuándo no después de un solo, porque la gente aquí tiende o a no identificar lo bueno o a aplaudir cuando debería estar escuchando. No sorprende que no dieran más que un encore programado: esta es música para escucharse, y la gente en general no va a conciertos a escuchar, sino a ver show. Shame.

En fin: esperen más adiciones auditivas y tomen nota que todavía no tengo el último disco que salió (wink wink). Mientras bajen algunas cosas de estos dos grandes y disfruten.

March 19, 2010

¿Se renovará definitivamente mi fe en los RPGs en videojuego?

Filed under: Ongoing — AGS @ 6:27 am

Acompáñenme a encontrar respuesta a la pregunta en este primer post que he denominado “Ongoing” porque se irá modificando a medida que el reloj marche, mi opinión se modifique y yo avance en un juego de PS3 que lleva el “oximorónico” título de Final Fantasy XIII. (¿Quién lo dijera? Yo empecé jugando el IV por allá de 1994…)

Fuera de los MythBusters, Yoshitaka Amano tiene el mejor trabajo de la tierra. Para cada juego diseña un logo como éste, y "conceptualiza" a los personajes en acuarela (y ahora de hecho lo hace a posteriori). Pero admito que lo sigue haciendo igual de bien (Tetsuya Nomura no le llega ni a los talones).

Fuera de los MythBusters, Yoshitaka Amano tiene el mejor trabajo de la tierra. Para cada juego diseña un logo como éste, y "conceptualiza" a los personajes en acuarela (y ahora de hecho lo hace a posteriori). Con sólo eso reproduce su fama y fortuna. Pero admito que lo sigue haciendo igual de bien (Tetsuya Nomura no le llega ni a los talones).

Esperen un recorrido algo largo porque suelo tomarme mi tiempo y los RPGs (Role Playing Games, por si alguien lo ignora) cada vez chupan más horas vitales (originalmente se podían acabar en 30 horas; hoy día requieren al menos 80 y dan para más de 200).

¿Cuándo se gastó mi fe en este tipo de juegos? Hace ya algunos años, he de confesar. Como todo jugador de los clásicos del SNES (o sea, como buen ruco reaccionario y criticón) considero que los mejores títulos salieron hace más de diez años y que la fórmula se ha repetido hasta al cansancio, a la vez que las historias –componente fundamental del RPG –han dejado de ser originales, entretenidas y, en efecto, fantásticas. Sí, claro: las imágenes cada vez son mejores; pero ya sabemos eso de que el hábito no hace al monje.

Ya dedicaré otros posts a este tema tan polémico, pero por ahora puedo decir que son muy pocos los RPGs de los últimos seis o siete años que han ofrecido algo genuinamente innovador o entretenido (digase: algo a la altura de Vagrant Story o Kingdom Hearts). Incluso Squaresoft y Enix, los gigantes del género, tuvieron que fusionarse hace ya algo de tiempo para sacarse a flote en medio de los gustos de una generación más joven que prefiere los títulos de acción, deporte y aventura (GTA, FIFA, Zelda), los juegos en línea (WoW –no, no lo considero un RPG hecho y derecho, lo siento) y los juegos “interactivos” (Rock Band, Dance Dance Revolution, Wii Sports). Final Fantasy y Dragon Quest siguen siendo instituciones archipopulares y multimillonarias, pero ya no dominan tanto como antes, lo cual demuestra lo multitudinaria y “family-oriented” que se ha vuelto la industria del videojuego (para fortuna y desgracia simultánea de nosotros los jugadores geeks añejos).

(Dicho sea de paso: algo análogo está ocurriendo con los RPGs de mesa, pero voy a dejar mi rant de Dungeons and Dragons versión 4 para otro post.)

Pero bueno, el caso en cuestión es Final Fantasy XIII, un título que llevaba más de cinco años en desarrollo y que, después de haber jugado ya prácticamente una semana, puedo decir que compite seriamente por el título de mejor RPG de su generación y de los últimos cinco (¿seis, siete?) años. Entiendo que habrá reacciones alarmadas, y yo mismo podría estar precipitándome. Sabemos que los juegos pueden no sostenerse bien hasta al final, o gastarse pronto después de la sorpresa inicial. En mi defensa puedo decir que tengo la experiencia de bastantes RPGs y que hacía tiempo que no me picaba con uno –pero también es cierto que puede influir que llevaba mucho tiempo sin jugar y años sin un nuevo Final. (¿Alguien más sintió que la “tangente” del XI rompió con un saludable patrón de espera-disfrute-espera?)

Aquí dejo un video interesante sobre la historia de los FFs, por cierto:

La mejor forma de empezar a emitir un juicio es haciendo algo muy ñoño: una lista de pros y contras, cada uno de los cuales iré desarrollando con el paso del tiempo, y a medida que tenga más elementos para decidir. Por lo pronto va una lista inicial.

Pro 1. Las gráficas son impresionantes. Junten la tecnología Blu-Ray del PS3 con los mejores animadores de la industria y obtendrán los CG (Cinematic Graphics) más realistas y mejor logradas del mercado.

Con 1. A pesar del impresionante avance técnico en cuestión de gráficas, uno no puede dejar de pensar que hay algo “desalmado” (o sea, sin alma) con el diseño. Este no es un problema nuevo: desde FFVIII, cuando los artistas japoneses pudieron llevar a la tercera dimensión sus fantasías neo-Punk y J-Pop, los diseños de mundos y personajes se han hecho menos “divertidos”, menos “medievales”, menos “clásicos”; más aparentemente perfectos pero por lo tanto bastante tiesos.

Pro 2. El genial, dinámico y retador sistema de batalla, que es sin duda el punto fuerte del juego y la más importante innovación en muchísimo tiempo (aunque hay que admitir que FFX-2 comenzó a tender el puente). Los cambios son tan sustanciales que puedo decir esto de una vez: quien no haya jugado nunca un RPG hará bien en escoger otro título antes de éste, pues probablemente se confunda demasiado con el nuevo sistema si no está familiarizado con los clásicos menús, secuencias, hechizos, etc. Quien ya conozca esto bien, en cambio, quedará fascinado con lo que Squaresoft ha logrado: un sistema de menús-batallas interesante, nada rutinario (un serio problema de los RPGs) y muy equilibrado (con dosis exactas de “predeterminación” y “flexibilidad” en el desarrollo de personajes). Sólo por este punto se ha comenzado a renovar mi fe. ¡Sí se puede todavía!

"Es lo mismo pero no es igual". Tenían que ir a desperdiciar la frase con un comercial de bancos...

"Es lo mismo pero no es igual". Tenían que ir a desperdiciar la frase con un comercial de bancos...

(Con todo, sin llegar a ser Con, creo que pudieron dar la opción –aún más retadora, pero también más conveniente en ciertos casos –de poder controlar más las acciones de los tres personajes en turno sin dejar tanto a la decisión de la inteligencia artificial. También creo que por una vez están faltando random encounters, pero parece ser que todo se debe a que el juego está centrado en la eficiencia: importa más repetir unas cuantas peleas varias veces para obtener una calificación perfecta, que simplemente matar oozes miles de veces.)

Con 2. Los personajes. Seguramente mejorarán (ya me están cayendo mejor algunos, y Lightning es una chingonería), pero de entrada muchos parecen clones de FFX y los clichés abundan. Tenemos el guerrero solitario que habla poco, el hombre fuerte cool, la “bruja” misteriosa, la niña prepotentemente encantadora que se hace la inocente pero que en el fondo es sabia y busca animar a todos, y el bufón de otra raza. ¿Qué puedo decir? Habrá que ver si la fórmula se repite exitósamente para esta party.

No: mi fleco nunca va a perder su forma, ni siquiera cuando esté saltando o peleando de cabeza. L'Oreal: porque yo lo valgo.

No: mi fleco NUNCA va a perder su forma, ni siquiera cuando esté saltando o peleando de cabeza. L'Oreal: porque yo lo valgo.

Pro 3. La jugabilidad en general. Los controles son sencillos, versátiles y muy ágiles. Se usan pocos botones, pero se usan bien. El manejo de cámara es excelente y las transiciones casi impecables (me gusta que al fin vuelve a haber pocos “loadings” entre escenas, aunque nunca volveremos a la perfección del cartucho, creo yo). En una frase: el juego no se hace nada cansado desde el punto de vista técnico.

(Sin embargo, los escenarios están un tanto lineares hasta ahora y creo que se ha sacrificado bastante interacción con el entorno. Hasta ahora no ha hecho falta picar X por todos lados o buscar rutas escondidas: ya todo te lo dan de comer en la boquita con el mapa…)

Con 3. Quizá sí se hace algo cansado desde el punto de vista de la historia. Ya sabemos que los Final Fantasies tienen las tramas más complicadas y estrafalarias de todas, y aquí me parece que se enfrentaron con una disyuntiva. Por un lado sigue habiendo lo de siempre: un trasfondo de guerra milenaria entre “deidades” que se va revelando muy poco a poco a medida que los personajes descubren su deber de salvar a la humanidad. (Desde luego, no faltan los nombres extravagantes y las referencias a mitologías de todas las culturas habidas y por haber.) Por otro lado, cada vez se “agringa” más el asunto en el sentido de que se opta por una narrativa más clara, más lineal, más explícita. Los japoneses son famosos por hacer guiones “encriptados” (razón por la cual muchos detestan el anime). Creo que aquí se les está pasando la mano con los flashbacks y las notas explicatorias; supongo que los niños gringos de 13 no entenderían de otro modo.

En fin, discutamos estos puntos y veamos si el producto “delivers”. Por ahora sólo digo esto: éntrenle si les gustan los RPGs. No van a encontrar muchas cosas mejores, and that’s a fact.

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