Dante's Last Ice Cream

July 21, 2010

Tanti auguri a te

Filed under: Preguntas al foro — AGS @ 6:05 am

Hablando de melodías populares estadounidenses (véase “La ociosidad, madre de todos los videos editados”) ¿sabían que “Happy Birthday to You” se llamaba originalmente “Good Morning to All” y que fue compuesta por dos hermanas que eran maestras de un kindergarten de Kentucky en 1893? La tonadilla se fue haciendo popular entre niños y adultos y en muy pocos años salió impresa (y en esos tiempos en que  la Victrola apenas hacía su aparición, la partitura impresa era todavía el principal vehículo comercial y de difusión musical; lo seguiría siendo por algunas décadas más). 

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"¿Por qué esos occidentales apestosos tienen una canción "chistosa" para cada ocasión?", pensó Cio-Cio San el día de su cumpleaños.

Naturalmente, a las dos señoritas provincianas no se les ocurrió patentar su canción. Y, naturalmente, hubo una compañía capitalista que dio el madrugón y lo hizo por ellas y se adueñó de la inocente (y redituable) creación. ¡Teóricamente sigue siendo ilegal usar “Cumpleaños Feliz” pública o comercialmente sin pagar los derechos de autor apropiados!  (Ah, pero no olvidemos que la ley es justa y necesaria…recuérdenme no cantarle a cierto DM el día de su cumpleaños…)

Al parecer la patente todavía tardará unos años en vencer, así que cuidadito y se les ocurra comprar una de esas tarjetas musicales sin asegurarse de que todo está en orden. Si no, les caerá todo el peso de la policía de Kentucky (si es que hay tal cosa).

*****

“Muy interersante”, pensó el lector. “¿Pero cuál es el punto?”

El punto, querido lector, es el siguiente:

¿Por qué cada vez que vas a un Italianni’s alguien cumple años? ¡Es inevitable! A veces hay cumpleañeros en más de una mesa. ¿Y cómo se entera uno? Ah, pues muy fácil. Uno está ahí, sentado, tranquilo, sin molestar a nadie, sopeando pan en aceite y vinagre, cuando de repente todos los meseros se limpian las manos en su delantal verde, corren a reunirse, forman un círculo alrededor de la mesa festejada, susurran “uno, dos, tres” en ”italiano” (¡ah, cómo son faroles cuando te ofrecen “zuppa” e “insalata”!) y empiezan a dar palmadas y cantar el Apio Verde a todo volumen. ¡Inevitable!

"¿Por qué las mujeres orientales no se alivianan un poco y cantan algo alegre?", pensó Daisy Buchanan mientras se aburría en una fiesta más de ese tal Gatsby.

"¿Por qué las mujeres orientales no se alivianan un poco y cantan algo alegre?", pensó Daisy Buchanan mientras se aburría en una fiesta más de ese tal Gatsby.

¿Es acaso alguna treta para convencerte de que el restaurante es de tradición casera italiana? ¿¿O una artimaña para que te animes a festejar tu cumpleaños con ellos?? ¿¿¿O (gulp!) una conspiración para envejecernos apresuradamente??? ¡Claro! El principio de la Navaja de Ockham exige que escojamos esta última explicación como la más sencilla y plausible. ¡Ahora todo cobra sentido! La realidad es que la Mafia en México ha contratado a un grupo de matronas hechiceras italianas para encantar cada uno de los Italianni’s (si ven la disposición de los establecimientos en un mapa de la Ciudad verán que forman un pentagrama).

El efecto: cada vez que entras a un Italianni’s aumenta la probabilidad de que ese día (inexplicablemente) sea tu cumpleaños; si te toca, entonces los meseros van a cantarte las mañanitas porque así roban tu energía vital (el pago de las matronas hechiceras que añoran la vida eterna).

El motivo: es bien sabido que las poblaciones europeas se están avejentando. En unos años Italia estará llena de rucos italianos y millares de jovenes sucios inmigrantes africanos. Los segundos comenzarán a llevarse los empleos más cotizados y enviarán remesas a sus países de origen menos desarrollados. Eventualmente, las poblaciones bárbaras usarán su juventud para generar una inmensa riqueza (por tanto poder) y acabarán por aniquilar a la civilización europea. La única manera de contrarrestar esto es envejeciendo artificialmente a las demás poblaciones tercermundistas. (“Son muchos porque se reproducen como conejos”, pensaron los italianos. “Hay que nivelar el terreno de juego.”)

Los italianos son vengativos y naturalmente recurrieron a un ardid culinario. Los españoles (con ayuda de sus esclavos catalanes), en cambio, son un poco más orgullosos, aguerridos y viriles (¡olé!). Ellos han decidido crear una nueva generación de humanos biónicos para reanimar su espíritu nacional y renovar la apariencia de su población. Qué Superman ni qué ocho cuartos: los futbolistas españoles son la raza del mañana (y todos son blanquitos, no como esos franceses de dudosa procedencia). El triunfo de España en el mundial sudafricano es clara muestra de que la raza blanca se impondrá sobre las demás.

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"¡Che! ¿Por qué me sacás a bailar a una plaza de toros el día de mi cumpleaños?", preguntó la Cumparsita. "¡Hostia!" pensó Pepe. "Las mujeres con los años sí que se vuelven unas brujas."

(¡Ja! Y alguien pensaba que la victoria de hace unos días era una simple conspiración para distraernos de la crisis económica, el desempleo y la inflación. Qué ingenuo…)

Con todo, los mexicanos son hábiles. Se mantienen “jóvenes” de espíritu gracias a los chistes y albures inmaduros. Pero yo no soy así, por lo que mi única defensa será golpear al próximo mesero de un Italianni’s que se me ponga enfrente.

July 9, 2010

De tretas mercadotécnicas, tragedias gastronómicas y blogs a su medida

Filed under: Ideas brillantes,Preguntas al foro,Rant,Reseña — AGS @ 8:38 pm

Un buen amigo mío y reciente lector de este espacio sugiere un ejercicio divertido que además puede atraer más “clientela” e incluso ayudar a definir un tema general para este blog.

Por otra parte, a medida que lo pienso, me convenzo más y más de que no tener un tema definido también tiene sus ventajas –sobre todo flexibilidad y la posible vinculación de muchos temas. Pero el ejercicio propuesto también puede contribuir a una mayor variedad, así que consideren lo siguiente.

 

 *** *** *** ***

 

NOTIFICACIÓN

En concordancia con lo establecido en algún reglamento obtuso que no nos interesa leer (¿a alguien de veras le interesa respetar las leyes señor Dungeon Master?) a partir de julio de 2010 se empiezan a recibir    temas divertidos para posts potenciales.

No se trata solamente de un: “escribe de autos! me gustan los autos!”.

Se trata más bien de algún tipo de reto: “escribe de autos sin usar la letra ‘a’ “

O de una sugerencia peculiar: “Los automóviles amarillos son nocivos para la salud. Desarrolla” o “escribe de autos y camellos”

¿O qué tal algún tipo de cadáver exquisito en el que alguien pone una frase y la vamos continuando juntos?   “Estaba a punto de estacionar el auto cuando caí en la cuenta de que yo no tengo auto…”

O en fin, para inspirar mi espíritu criticón: “¿Qué opinas de mi corbata?”

¡Posts a la medida!  Muy adecuado para estos tiempos en que nos gusta tener todo individualizado.

Pido tener gorro de chef

Pido tener gorro de chef

¡Ahí está! Supongan que alguien me pide escribir sobre el fetiche de tener todo extremadamente individualizado. Empezaría diciendo que el tema sería magnífico como base para una historia cultural del siglo veinte o para una historia del comercio o la mercadotecnia. (El título de la tesis sería algo así como “Having Your Own Style Chosen. Individualizing Consumer Trends in the Twentieth Century or: How CEOs Learned to Stop Worrying and Make Me Feel Special”).

Piénsenlo: cuando empezó la primera revolución industrial todo mundo usaba más o menos los mismos productos; el punto de producir en masa era sacar la mayor cantidad de unidades idénticas (y si se quería variedad o individualidad mejor le pedías a la abuela que diseñara algo bonito para tus calcetines). 

A medida que avanzó el siglo diecinueve los productos industriales se fueron destinando a países y sectores sociales más definidos y diferenciando de acuerdo a los gustos cambiantes de la elite económica (pensemos en relojes, billeteras, corbatas, perfumes, candelabros, lingerie). En concreto: la producción se comenzó a clasificar.

y luego perdieron todo tipo de clase...

y luego perdió todo tipo de clase...

Todo producto nuevo ha pasado por un proceso similar (y cada vez de forma más veloz): al principio había un mismo Ford T para todo mundo; hoy tengo que enterarme de cuál es la diferencia entre un Yaris G4500 y un Yaris H2751.3 equipado pero sin aire acondicionado. (Bueno, al menos a lo último le entiendo.) En el siglo veinte, en Occidente, presenciamos un desarrollo explosivo de este fenómeno no sólo por el aumento poblacional y por un culto exacerbado al liberalismo, el individualismo y la experimentación

Línea transversal (1923)

Línea transversal (1923)

sino también por una mayor complejidad ideológica y social que “exigió” (¿nos impuso?) más categorías nacionales, sociales e incluso vitales … y por tanto necesidades distintas.

Antes del siglo veinte los niños tenían cara de adultos (no es que fueran malos dibujantes)

Antes del siglo veinte los niños tenían cara de adultos (no es que fueran malos dibujantes)

El infante consumista es una creación victoriana mientras que el adolescente, consumista o no, es una creación –horrible –de mediados de siglo veinte. (Shock para los gringos y pudorosos: antes, y todavía hoy en muchos lados, a los trece uno es adulto, trabaja 10 horas y tiene relaciones sexuales legales.)

Todo no parecido con la actualidad es lamentablemente coincidente

Todo no parecido con la actualidad es lamentablemente coincidente

 

Esto fue brillante en los noventa: la creación de la moda pre-teen. (Por si nuestros padres no hubieran tenido suficiente con videojuegos cada vez más caros)

Esto fue brillante en los noventa: la creación de la moda pre-teen. (Por si nuestros padres no hubieran tenido suficiente con videojuegos cada vez más caros)

Nuestros padres en su juventud se preocupaban por la variedad de distintos tapices para sus sillones, por el diseño general de su casa, por su guardaropa, su carro y unos cuantos aditamentos. Nosotros nos preocupamos por todo eso todavía pero también por el diseño de la funda de nuestro ipod, por las configuraciones de nuestro web-browser, por el modelo específico de nuestros tenis, por el tipo de cubitos de hielo que queremos que haga nuestro refrigerador, por la edición de colección de la re-edición de 2006 del DVD remasterizado de la película de culto de los años ochenta, por la grabación “bootleg” del concierto específico al que atendimos, por nuestra propia selección de estaciones de radio en el coche, por el ringtone de cada uno de nuestros contactos, por las actualizaciones de las páginas web que consultamos día a día…  

Incluso el sistema educativo se ha vuelto un infierno. Antes eras abogado, contador, ingeniero, médico y ya. Ahora sigues siendo eso básicamente, pero eres “ejecutivo en coordinación de recursos humanos”, “ingeniero en industria espacial cibernáutica”, “programador de software aplicado al diseño gráfico”, “blogger de productos cosméticos faciales”. ¿No creen que la cantidad de carreras, escuelas y títulos disponibles es algo a veces ridículo?

Sólo hay una cosa que tiene más variedad tramposa; sólo hay una industria que  es infinitamente superior vendiendo una y otra vez el producto de siempre pero adornado con un montón de adendos insignificantes para hacerte sentir alguien con control y voz dentro del sistema.

Coffee Shop Wars (oh no!)

Coffee Shop Wars (oh no!)

 ¡Wow! ¡Vean lo que puedo comprar en un Starbucks por el precio de una baguette!  Se trata de un:

“Double Chocolate Chip Mocha Frappuccino®!!!  A creamy blend of rich mocha-flavored sauce, chocolaty chips, milk and ice. Topped with sweetened whipped cream and mocha drizzle.”  Tan mono que te lo comes con la vista con todo y calorías. 

 Tan mono que te lo comes con todo y calorías de sólo verlo.

Yeah! ¿Lo tengo que pedir diciendo el nombre completo y sonando como esa mujer joven, plena y reconfortadora de los anuncios? Wow! ¿Puedo escoger mi propio vaso temático reciclable? ¿Y la cantidad EXACTA de chispas y chochos que me gusta? ¿Y de paso voy a estar consumiendo un producto “orgánico” y ayudando a los niños de la selva? ¡Qué increíble manera de refrescarme en el verano! ¡Qué detalle más maravilloso para alegrar mi día!

Ok , estoy yendo un poco lejos. No quiero sonar tan amargado como Woody Allen en esa película AntZ (se llamaba así porque él era la hormiga ‘Z’ en medio de la colonia de hormigas todas iguales dentro de la cual quería individualizarse). Es más, el otro día fue al Society y pedí uno de estos brevajes y admito que son tediosa pero adictivamente ricos y azucarados (al menos hasta que el frappe se atora irremediablemente en el popote o hasta que ya sólo queda agua ultra diluída). Pero la verdad es que es un concepto demasiado “cute” para mi gusto.

De hecho, si desde el inicio me hubieran pedido escribir sobre “nuestros fetiches individualizadores” Y de “perky coffee beverages”, tendría el derecho de hacer la siguiente digresión:

¿Qué pasa con el café y el chocolate hoy día? Los dos productos se han afresado terriblemente a lo largo de la historia, en mi opinión. Por un lado tenemos al café, ese noble grano que en sus zonas árabes de origen se sigue consumiendo mascado o bebido sin ningún aditamento (y cualquiera que sepa lo que es un café árabe espeso auténtico sabe que ésa es la única forma de tomar café; de hecho, si alguien quiere matarme no tiene más que ofrecerme un café americano bien diluído y con mucha azúcar; pienso que el café americano es parte de la conspiración para que sigamos “felices” y despiertos trabajando en las líneas de producción).

I like my coffee Turkish as my ... coffee?

I like my coffee Turkish as my ... coffee?

Por otro lado tenemos al chocolate, esa estupenda aportación precolombina que también a veces sigue mascándose y bebiéndose sin ningún aditamento. ¿Y qué es lo que pasa? Pues que llegan los europeos y que deciden endulzar y agregar leche a diestra y siniestra para que ambos productos sean más suaves, tentadores y adictivos al paladar. ¿Y qué es lo que pasa después? Pues que los gringos juntan el café y el chocolate en un mismo producto para que el consumo sea más eficiente, y para que haya muchas más posibles combinaciones que agreguen variedad a la experiencia degustativa.

Sólo tengo una cosa qué decir al respecto: ¡somos una bola de NENAS!  Si tuviéramos que volver a sobrevivir fuera de la civilización no aguantaríamos nada porque “las bayas estarían amargas”.

Además, hay algo mucho peor que ha resultado de la tendencia anterior. Me refiero a la gradual pérdida de la diversidad de sabores y experiencias culinarias. Parece irónico que en una época supuestamente globalizada sea cada vez menor la posibilidad de encontrar productos y sabores realmente originales por debajo de todo el teatro mercadotécnico de las compañías monopólicas (y eso incluye a las naturistas y orgánicas). (Vaya: a lo mucho nos salen con un refresco sabor guaraná cada tres años.)

Esto es un fenómeno sobre todo de la ciudad (donde nos dejan con la carne, las tortillas, las frutas y las verduras más minúsculas y sin sabor que encuentran). No es lo peor. Ya de por sí tenemos poca variedad de productos y encima nosotros mismos nos imponemos un rango limitadísimo de sabores. Por ejemplo, empezamos a solamente disfrutar las cosas con queso o  a las cosas dulces y cremosas. Y de entre ellas acabamos prefiriendo: ¡Starbucks!  ¿Soy el único que recuerda que la opinión popular inicial consideraba pésimo ese producto?  Y nada ha cambiado fuera de la mercadotecnia y difusión del mismo, para volver a la discusión principal. Nos hemos acostumbrado a lo que nos ofrecen en parte porque no buscamos otras cosas y en parte porque no están disponibles, pero también porque CREEMOS (como bien nos quieren hacer creer) que realmente disfrutamos de una gran variedad. Y entonces llevamos a las generaciones más jóvenes (los ahora niños y adolescentes) a tomar un café o un chocolate amargo que no sea como el de estas cadenas (o como el de Hershey’s o el Tin Larín) y nos salen con un “¡qué extraño!”. Of all the ironies.

En fin, en mi eterna determinación de ir en contra del mundo he de decir que no estoy conforme con muchos de estos desarrollos. Son muestra de una sociedad conformista y autocomplaciente que al mismo tiempo cree que tiene muchas opciones y que no puede dejar de consumir porque se deja impresionar con variaciones minúsculas que asociamos con la felicidad. Por ejemplo, sale un iPad y todos queremos uno a pesar de que sabemos que es innecesario, que será obsoleto en cuestión de meses y que sus funciones son básicamente las mismas que las de otros aparatos.  

En mi opinión, mejor gastamos el dinero catando una botella de vino única e irrepetible, y buscando su maridaje culinario exótico y fuera de serie. En efecto, escapar de lo rutinario es posible todavía pero requiere dinero. La producción en masa, individualizada o no, sigue siendo más económica y sencilla. Pero eso ya lo sabíamos, supongo.

*** *** *** ***

Pues bien. Mi amigo (el que mencioné al principio) sugirió en una muy amena charla que escribiera, entre otras cosas, sobre mí, sobre blogs y sus retos, sobre la variedad de temas, sobre la mercadotecnia y sobre el significado de degustar un buen vino. A ver si otro día se me ocurre qué decir de relaciones, jeje.

 Por lo pronto manden sus sugerencias de temas. Y por favor: disfruten el internet, sus gadgets, su café nice y su especialización profesional y laboral, pero nada más no se vayan con la finta.

June 11, 2010

¡¡¡Y de vuelta a su programa de concursos favorito!!!

Filed under: Preguntas al foro,Rant — AGS @ 3:06 am

[aplausos del público (si no lo hacen no les dan canapés de cortesía)]

[se encienden las luces]

CONDUCTOR [muy sonriente, con traje café de cuadros y corbata de moño]: Gracias, gracias. [Ríe y saluda.] ¡Gracias!

Caray, qué bonita gente. En toda la Ciudad de México hay muuuy bonita gente.

[Saluda a alguien bonito en el público. Ese alguien bonito se desmaya.]

Es más, hoy iba por Paseo de la Reforma pensando justamente eso de la gente y las cosas que se me cruzaban: qué bonitas: qué bo-ni-tas.

Las familias paseantes: ¡qué bonitas!

Los turistas coreanos: ¡qué bonitos!

Las carpas de la feria multicultural: ¡qué bonitas! (y qué poco surtidas)

El tráfico provocado por las micros que se paran cada dos minutos y por el hecho de que en México nadie sabe cómo debe funcionar una glorieta: ¡qué bonito!

Los empresarios yuppies sobrepagados tardándose dos horas y media en ir a comer: ¡qué bonitos!

Los boleadores de zapatos siendo explotados y literalmente pisados por dichos empresarios: ¡qué bonitos!

Los floreros grises de concreto y forma triangular que están en el camellón y que no dejan ni cruzar la calle ni poner plantas ni tomar fotos con una perspectiva agradable: ¡qué bonitos!

Las marchas, los plantones, los protestantes desnudos: ¡qué… qué…pintorescos!

Así es, todo en Paseo de la Reforma es bonito: su historia, su dinámica urbana, sus monumentos. Y es por eso, Doña Inés, que la siguiente pregunta… ¿está usted lista? ¿no se me estará espantaaaando?

DOÑA INÉS: [ríe nerviosa, dice algo inaudible porque el micrófono ya se le fue para la nuca y voltea al público a ver a su madre]

CONDUCTOR: Doña Inés, ¿en qué está pensando? No se me desconcentre que la siguiente pregunta es muuuy importante. La siguiente pregunta, para cerrar el programa, es por cinco (así es) cinco mil pesos y una…

[cámara 2 y otras luces se encienden]

¡salaaaa últimooooo mo-de-looooo!

[público aplaude, música inspiradora]

DOÑA INÉS: ¡aaaaaaaaa! [grito emocionado mientras se pone las manos sobre la boca y brinca dos veces... incrédula, se abanica con las manos]

CONDUCTOR: ¿Qué le parece Doña Inés? ¿Le gusta?

DOÑA INÉS: [ríe nerviosamente] [ve al conductor] [asiente con cara boba]

CONDUCTOR: Pues bien, para que todo esto y más sea suyo, responda una sencilla pregunta de Paseo de la Reforma. Va a aparecer en pantalla una imagen. Acto seguido, yo haré la pregunta. ¡Público! No se vale soplar. Silencio todos:

[redoble de tambor. aparece una imagen]

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CONDUCTOR: ¿Qué hay de irónico en esta foto?

DOÑA INÉS: [silencio] [finge que lo está pensando] mmmmmm

CONDUCTOR: ¿Qué hay – de irónico – en esta – fotoooo?

DOÑA INÉS: [se angustia] [ve a su madre] aaaay

[reloj molesto: tic toc tic toc tic toc]

CONDUCTOR: ¡Diez segundos! ¿Qué hay de irónico… en esta (muy bonita, muy bonita) fotooooo?

DOÑA INÉS: [para sus adentros] iro…iro…[negociadora y algo seductora] ay no seas asíiii, pásamela por esta vez ¿no?… áaaaandale, ponme otra…

CONDUCTOR: No, lo siento Doña Inés

[Buzzzzzzzzzzzzzzzzz!]

¡Tieeeeempooooo!

PÚBLICO: [desilusionado] aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

DOÑA INÉS: ash

CONDUCTOR: Doña Inés no supo contestar. Pero si alguien en el foro quiere los cinco mil pesos: ¿qué hay de irónico en esta foto? Llámenos al estudio.

[Letra minúscula aparece en la parte inferior de la pantalla anunciando que cada llamada para concursar costará 35 pesos más IVA]

[Créditos del programa. Canta Alanis Morrissette]

Alguien por favor dígame que también ha notado algo irónico cuando camina por ahí.

May 10, 2010

Graffiti sofisticado

Filed under: Comics,Preguntas al foro — AGS @ 8:13 pm

Sé que mis lectores viven en zonas bonitas de la ciudad, pero de todos modos voy a preguntar: 

 ¿Se han fijado en el graffiti que nos rodea? 

(Yo no lo puedo ignorar ya que vivo al lado de una secundaria y enfrente de una prepa. Mi casa es víctima constante; les encanta el azul por algún motivo.) 

Desde luego predominan los rayones coloridos, las palabras ofensivas, los “te amo yuyis”, las palabras incomprensibles con letras gordas gordas gordas (probablemente son mensajes entre bandas) y los dibujitos de monstruos y humanoides. (Es notable la influencia del anime, por cierto.) 

Sin embargo, también hay graffiti de mayor calidad y creo que es justo distinguirlo (el talento que se requiere para hacer dibujos bien hechos y proporcionados a gran escala, de noche y furtivamente no es algo tan común). Obviamente no se llega a los niveles artísticos de Philadelphia y otras ciudades en E.U. donde hay genios del spray y los gobiernos locales construyen paredes especiales para quienes quieran expresarse de ese modo “contracultural”, pero en México también salen algunas sorpresas de vez en cuando. 

En particular: ¿alguien sabe cuál es el origen del pequeño graffiti político que suele aparecer en postes y cajas de luz, semáforos y algunas bardas? Es claramente la obra de un grupo más educado y sofisticado que no sólo sale a rayar casas a diestra y siniestra y al “ahí se va”, sino que prepara una plantilla para reproducir la imagen en muchos lugares estratégicos. (La plantilla probablemente es un pedazo de papel en el que se recortan las partes que componen la imagen: cuando se coloca sobre cualquier superficie y se rocía, la pintura sólo pinta lo que queda descubierto por los espacios recortados y el resultado es un “graffiti” nítido y bien definido.) 

Dicha imagen, además, va acompañada de algún mensaje legible con algún recado satírico o conscientizador, usualmente de tipo socio-político. Por ejemplo, aparece una imagen (muy bien hecha) de algún personaje contemporáneo capitalista posando como el Che Guevara; abajo, irónica e imposiblemente, dice “Revolución”.  Otro ejemplo: sale una granada y abajo un texto que dice “¿Esto es cultura?”. 

No he podido sacar foto cuando me los encuentro, pero el estilo visual es algo así: 

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Ojalá alguien pueda proporcionar más información sobre esto. Búsquenlos por si no se han fijado y ¡viva la revolución social! 

Update octubre 2010

Finalmente he dado con el nombre de esta técnica. Se llama estarcido (en inglés stencil), una “técnica artística de decoración en que una plantilla con un dibujo recortado es usada para aplicar pintura, lanzándola a través de dicho recorte, obteniéndose un dibujo con esa forma” (Wikipedia). En años recientes (1990s para acá) se ha usado como “Street Art”, “Sticker/Paper Graffiti” o “Post-Graffiti” (idea original de artistas callejeros de Londres, Barcelona, Berlín y Sao Paulo). Sin embargo, la tradición de la plantilla de arte popular con tintes políticos e irónicos viene de los años sesenta, tanto en el nuevo como el viejo continente. Aquí hay otras muestras de semejantes “intervenciones urbanas”: 

 (Por cierto. Re-lean 1984. El problema no es el Eye in the Sky, sino el “Escape from Freedom” de Fromm) 

  

 

Nuevamente, pienso que en la Ciudad de México hay ejemplos magníficos -no sé si importados o no.   

   

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